jueves, 3 de mayo de 2012

Compras y ventas



Ayer se hizo público que un comprador anónimo pagó por una de las versiones de "El Grito" de Edvar Munch la cantidad de 91,2 millones de euros ($120 M). Comparar por comparar, con esa cantidad se podría también
pagar lo mismo que cobra el presidente autonómico mejor pagado de España a 633 personas, durante 1 año.
alternativamente, se podría
pagar el salario mínimo a 10.163 personas, también durante 1 año.
o, mejor aún , se podría
construir 2 hospitales + 2 colegios de primaria con todas sus dotaciones + 2 escuelas infantiles + 2 centros culturales + 2 polideportivos y, además, alimentar 14.000 personas en necesidad extrema durante un año.
claro que también se podría
comprar tres cazabombarderos Eurofighter Typhoon + un helicóptero Apache + tres misiles Tomahawk.
En fin, que de las muchas posibilidades se cumplen pocas: en ese caso, alguien podrá siempre que le venga en gana mirar una de las obras más reproducidas, versionadas, y más emblemáticas de nuestra civilización.

Esta obra fue creada por alguien que conoció de cerca los manicomios. En ella consiguió plasmar en formato visual la angustia de una situación vital compartida por muchos. La primera vez que se expuso fue en Berlín y entonces la tituló "Desesperación". Consiguió la repulsa de los críticos de arte y también la cercanía de personas 'de a pie' que percibieron algo que ellos no llegaban a expresar. También consiguió la admiración de unos cuantos artistas jóvenes que pronto, en conjunto, darían vida a la tendencia artística que se llamó 'expresionismo'.

No hace mucho, el titular de un periódico decía "La pintura de Paul Cézanne pulveriza récord de venta". “Cézanne es el padre de todos nosotros”  había dicho Matisse un siglo antes. No está seguro si de verdad tuvo tantos problemas con el alcohol como una cierta leyenda le atribuye. Lo que sí es seguro es que el precursor del cubismo se encontró con la incomprensión de su entorno, incluso de quienes consideraba amigos.

Un anterior record del precio de venta de pintura lo ostentó Van Gogh, alguien que supo captar de un modo nuevo y absolutamente personal la belleza de un cielo estrellado (visto desde un sanatorio mental). Sus obras están altamente cotizadas, pero en toda su vida vendió un solo cuadro (se lo compró su hermano Theo, marchante de arte).

Me llama la atención como se codician las obras de personas que vivieron y sufrieron intensamente. Quizá sea porque esos creadores tuvieron algo de lo que carecen los actuales Midas.

(La pintura que ilustra este post, también de Edvar Munch, se llama 'Melancolía'. No me apetecía lucir una vez más 'El Grito', porque si bien no ha perdido en absoluto vigencia, la imagen ha servido para todo, incluso para la publicidad de los productos de BigPharma)

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