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martes, 26 de julio de 2016

Desconfianza patológica

Lo confieso de entrada, padezco desconfianza patológica, un trastorno paranoide según los DSM. Tantos años viendo los avances en servicios y productos destinados a la salud mental y -a la vez- el constante incremento de personas que los padecen, me han vuelto algo escéptico. Así que noticias como ésta me disparan las alarmas.

"Según la Encuesta de Salud de Barcelona de 2011, el 11% de los hombres y el 17% de las mujeres presenta riesgo de sufrir un trastorno mental. Por estos motivos el Ayuntamiento de Barcelona ha decidido dar importancia a este tema en las políticas municipales."
Así que un organismo público se moviliza por un " riesgo ". Y destina a ello nada menos que el 2,5% del presupuesto municipal (de los que el Ayuntamiento pondrá el 97%.). Como soy dado a las comparaciones, comparo con otras partidas municipales.




Así que el presupuesto para salud mental equivale al de Medio Ambiente, al doble que a Deporte o a la mitad que a Educación. El TRIPLE que a la salud en general ¡¡Le dan importancia a este "riesgo" !!

Solo falta que me cuenten que parte de estos gastos irá a parar a farmacéuticas para que mi paranoia se exacerbe al máximo.

fuentes:
- http://www.lavanguardia.com/politica/20160111/301334551668/barcelona-tendra-su-primer-plan-integral-de-salud-mental-en-verano.html
- https://www.facebook.com/ada.colau/ (post del 24 de Julio)

miércoles, 30 de marzo de 2016

Rosenhan Reloaded



ANTECEDENTES:

(a)
Hace cuarenta y tantos años, en un experimento histórico, David Rosenhan y sus colaboradores pusieron a prueba la validez de los diagnósticos psiquiátricos [wiki, paper original, un comentario]. En la época de la antipsiquiatría (Thomas Szasz, Ronald Laing, ..) Rosenhan quiso verificar la tesis de que los diagnósticos psiquiátricos son falacias pseudo-médicas. Junto con otros 7 voluntarios (dos psicólogos, un estudiante de psicología, un pediatra, un psiquiatra, una ama de casa y un pintor) acudieron, cada uno por su cuenta, a distintos hospitales psiquiátricos aduciendo oír voces. Cada uno se presentó relatando su vida y personalidas tal cual eran añadiendo -tan solo- la audición de una alucinación auditiva consistiendo en una palabra poco clara ("vacío", "hueco" o "ruido") comportándose normalmente en todo lo demás. Además, la alucinación auditiva 'desaparecía' desde el momento en que cada uno era admitido como paciente.

De los ocho "pacientes", siete fueron diagnosticados como esquizofrénicos y uno como maniacodepresivo. Permanecieron ingresados un promedio de 19 días. En los hospitales psiquiátricos únicamente algunos de los verdaderos pacientes los reconocieron como actores: "Tú no estás loco. Eres un periodista o un profesor". Los profesionales de los centros, en cambio, los creyeron y los trataron como a 'enfermos' mentales. Por lo que se puede ver los diagnósticos no fueron afectados por la relativa salud (mental) de los pseudopacientes y las circunstancias de su vida. Al revés, la percepción de sus circunstancias vitales fue conformada por el correspondiente diagnóstico.

Esta forma de interpretación es lo que se llama "Sesgo de confirmación", consistente en filtrar o adaptar la información que se recibe a la hipótesis previamente formulada. Es lo que ocurre, por ejemplo, en las interpretaciones racistas o sexistas de hechos reales (ejemplo falso robo, caso histórico Dreyfus,) Este vídeo (en inglés) ilustra muy bien la psicología de las expectativas.

(b)
Los cuerpos de atención a emergencias, incluídas fuerzas armadas, escuchan a menudo denuncias, quejas o peticiones, que van más allá de lo que pueden realmente atender. Algunas se encuentran entre lo absurdo y lo ridículo. Desde el avistamiento de ovnis a los procedimientos mágicos de algún vecino. En la medida en que no haya alteración del orden, estas denuncias no prosperan y el agente que las recibe solventa la papeleta lo mejor que puede.

(c)
Z, en un cierto momento de su vida, experimentó un trastorno psicótico. Tuvo varios ingresos en un lapso de pocos años. Durante los últimos 8 años se ha ido recuperando, descendiendo la medicación hasta eliminarla por completo, le falta poco para acabar una licenciatura, y lleva una vida social satisfactoria.

HECHOS:

Z se va de vacaciones a su antigua ciudad. Se hospeda en un hostal. Después de cenar, junto con otros huéspedes entabla conversación con una chica extranjera. Por la mañana la busca y, al no encontrarla pregunta en conserjería, donde le dicen que la mencionada chica abandonó el hotel de madrugada. Le suena raro. Conversa con otro huésped, extranjero, quién también lo encuentra extraño. Comentan que por la situación de su habitación habrían oído a alguien marchándose tan temprano. Y aquí se le ocurre una peregrina idea: él, que es del país, solicitará a la policía autonómica que examine las grabaciones de las cámaras de seguridad.
La historia podría haber acabado con el policía diciendo que si tiene algún hecho concreto a denunciar lo haga y que si no es así les deje a ellos hacer su trabajo.
Pero no acaba así. En la pantalla del agente, al teclear el DNI del denunciante aparece la palabra maldita: es-qui-zo-fre-nia.
Sin mediar ninguna actitud violenta o amenazante (ni en esta ocasión ni en ninguna otra), Z es invitado a subir a una ambulancia donde es atado y llevado al hospital que, según la ficha le corresponde.
La psiquiatra de guardia ante un caso 'tan evidente' de brote psicótico (agravado por la negativa de Z a reconocerse como 'enfermo') decreta el ingreso involuntario. Tres días más tarde, el juez ratifica la pertinencia del ingreso involuntario (es lo que se hace en el 99% de los ingresos involuntarios). Por supuesto, la medicación es considerada imprescindible.
Cuando, días más tarde, su familia consigue sacarlo, un psiquiatra independiente considera el episodio como un toque de atención, recomendando estar más atentos los siguientes días y, por si fuera necesario, receta un fármaco para ayudar a dormir. No considera necesario volver a los antipsicóticos y totalmente contraindicado el encierro y la separación del modo de vida habitual.


COMENTARIOS:


  • El trato que se da a las personas con algún diagnóstico psiquiátrico refleja a la perfección los pre-juicios de quien trata. ("No es nada personal, es el protocolo" argumentan. Como aquel mafioso de una célebre película que antes de disparar declaraba, a modo de excusa: "No es nada personal, son los negocios").
  • No, no es igual en todas partes. Un enfermero especialista en salud mental que ha estado trabajando en Suiza 7 años comenta que en este lapso 1 (una sola) vez practicaron una contención mecánica. Y el mismo día se reunió el equipo para estudiar 'qué había fallado' para llegar a eso. Hace algunos meses hubo un cierto revuelo al mostrarse públicamente lo común de la "contención mecánica" en un hospital de Madrid (como en la mayoría de los psiquiátricos españoles). 
  • Un preso, reo de cualquier crimen, disfruta de más derechos que el paciente de un psiquiátrico (pero es "por su bién", eso sí). 
  • Los delitos, al cabo de un tiempo, prescriben. Los únicos que no prescriben, los crímenes de lesa humanidad, si son juzgados y se emite condena, se acaban una vez cumplida esta.
  • Los diagnósticos psiquiátricos, en cambio, NO PRESCRIBEN nunca. No se contempla la posibilidad de curación/recuperación. (La imposibilidad de curación es uno de los dogmas de la psiquiatría standard. A los contraejemplos los llaman "errores de diagnóstico")
  • Quienes han superado un trastorno mental grave (o problema etiquetado como tal) -y conozco unos cuantos- suelen etiquetarse a sí mismos como "supervivientes psiquiátricos", más que 'supervivientes de una enfermedad mental' ¿Porqué será?
  • Los criterios para diagnósticar la esquizofrenia, desde que Bleuler la pusiera de moda, no han cesado de variar cada poco tiempo. A mi personalmente me encantaban los del DSM-III, entre otros 'síntomas': "manifestar emociones en exceso o manifestar demasiado pocas emociones" (¿Cuantos quedarían en el estrecho punto medio? ¿Donde podría situarse este hipotético punto?)
  • Ocurre a menudo que dos psiquiatras 'detectan' diferentes síntomas y 'emiten' diferentes diagnósticos, para no pelearse inventaron la 'comorbilidad' (esto quiere decir que ambos diagnósticos son correctos). No obstante, siguen discutiendo entre ellos. Aquí un comentario de Pilowsky,L. y Murray,R.M. sobre Gray,A.J., Feldon, J.N.P. Rawlins, Hemsley,D.R. y Smith,A.D. en "Behavioral and Brain Sciences" (citado aqui) Se preguntan si es que estos autores:
"no sufrirán una capacidad disminuida para distinguir entre lo relevante y lo irrelevante, y que esto les haya llevado a desarrollar complejos delirios tratando de ver los mecanismos cerebrales subyacentes a la esquizofrenia".
  • Todos tenemos algún amigo que entiende mucho de vinos ... a condición de leer la etiqueta. La verdad es que pocos expertos se atreven a realizar una cata a ciegas: el riesgo de metedura de pata es elevado. 
  • Algo parecido ocurre con los expertos en 'trastornos mentales': a toro pasado muchos se atreven a colocar un diagnóstico en pocos minutos. Pero me gustaría encontrar psiquiatras que se atrevan a realizar una "cata a ciegas": tras un rato conveniente de entrevista apostar a si el entrevistado disfruta de un diagnóstico psiquiátrico o es un ciudadano común que no goza de tal privilegio.


(La foto de la cabecera corresponde a Rachael, la replicante que según Rick -Blade Runner- supera el test de humanidad)

viernes, 17 de mayo de 2013

Big Pharma 2 (el despegue)




Cuando finaliza el siglo XIX, Europa y el resto del mundo han cambiado enormemente. La aristocracia tradicional ha perdido su primacía y los propietarios de las cada vez mayores industrias incrementan su poder. Hábitos y modos de hacer se transforman. Una proporción cada vez mayor de la población se concentra en las ciudades y la noche se ilumina con luz del gas producido en fábricas. El tejido se fabrica industrialmente y se le añade un colorido anteriormente reservado a los más poderosos. Al principio del siglo XIX los ejércitos adoptaron el sable como arma de la caballería, al acabar el siglo se usan armas de fuego automáticas. La humanidad ha padecido la primera guerra en causar más de un millón de muertos. Los conflictos sociales y de clase adquieren forma y peso: aparecen nuevos enfoques teóricos y nuevas formas de organización.

La transformación de algunas materias naturales en utensilios más o menos complicados forma parte del comportamiento característico de la especie humana. Y la industrialización puede considerarse como una prolongación -exagerada, si se quiere- de la producción artesana. Pero la industria química es algo nuevo. Cual moderno Prometeo, crea substancias nuevas -inexistentes en la naturaleza-, con las propiedades deseadas para un fin particular. Eso es exactamente lo que en 1910 hará Ehrlich en el ensayo nº 606 con el que, finalmente, conseguirá su propósito (y será el primer antibiótico sintético).

A finales del siglo XIX se había logrado producir, a partir de la celulosa vegetal, un producto con propiedaes nuevas: el celuloide. En 1907 Leo Baekeland sintetiza el primer plástico: la bakelita (en los mercados de antiguallas todavía se encuentran interruptores de bakelita). La industria química abría un nuevo campo, el de los materiales sintéticos, eso tan común hoy en día que el producto natural ha devenido raro. En 1929 Eduard Tschunker y Bock Walter conseguirían el primer caucho sintético utilizable en sunstitución del natural, el butadieno-estireno o 'buna'. En 1933, Reginald Gibson y Eric Fawcett sintetizarían el polietileno (principal componente del futuro gran basurero del pacífico).

Al principio del siglo XIX la farmacopea era la misma que cien años antes, pero al acabar el siglo algunas cosas han cambiado. Desde los inicios del siglo se extraen los principios activos de algunas plantas. Pero, además, la ciencia química avanza veloz. En 1828, Johann Buchner logra aislar el principio activo de la corteza de sauce, al que llama salicina. Ese mismo año, Wöhler logra por primera vez la síntesis de sustancias orgánicas (oxalato amónico y urea), algo considerado imposible hasta ese momento. En 1853 Charles Frédéric Gerhardt sintetiza el ácido acetil salicílico (la 'salicina') y en 1897 Felix Hoffmann, de la Bayer, logra hacerlo con gran pureza; dos años después se comercializa la Aspirina (en 2008 se estimó que el consumo mundial es de unos cien millones de comprimidos diarios). Unos años antes la misma empresa había iniciado la fabricación y comercialización del primer medicamento sintético, el analgésico acetofenidina, precedente del futuro paracetamol.

Siguiendo el paralelismo con el mito de Prometeo la química, además de traer grandes beneficios, libera los males anteriormente encerrados en una caja. "Sedare dolorem opus divinum est". En la guerra de secesión norteamericana (1861-1865) se usó, por primera vez de modo amplio, el uso de opiáceos para las heridas de guerra: y apareció la primera generación de junkies. No de personas que huyen de una vida que les parece insoportable, ni de refinados poetas experimentando nuevas sensaciones, sino de personas a quienes se había aplicado con fines terapéuticos el opio o sus derivados y se habían quedado enganchados. A finales del siglo XIX la naciente industría farmacéutica separaba componentes del opio y los vendía alegremente. Cocaína para el dolor de muelas. Heroína para aliviar a los niños la irritación producida por la tos. La legislación protectora del usuario avanza lentamente, siempre a remolque de las grandes desgracias.


A principios del siglo XX, en Europa y en USA la esperanza de vida de los ciudadanos se había incrementado a raíz de las medidas higiénicas que se popularizaban. No fué fácil convencer a los médicos de que se lavaran la manos, pero poco a poco se difundió la práctica. No obstante, una simple neumonía equivalía a una sentencia de muerte. En 1918 la pandemia de gripe llamada 'española' causó más muertes que las batallas de la I Guerra Mundial.

Los colorantes no solo se utilizaban para teñir géneros textiles, se había observado que la tinción de tejidos orgánicos permite distinguir diferentes tipos de células (todavía decimos bacterias Gram positivas de aquellas que adquieren un color morado con la tinción de Gram). A Gerhard Domagk, trabajando para la Bayer, hacia 1930 se le ocurrió que, de la misma manera, un colorante podría fijarse selectivamente a las células dañinas y desactivarlas de algún modo. Descubrió que el colorante Prontosil hacía precisamente esto en muchas infecciones por estreptococos. Resultó que el colorante no era propiamente un antibiótico, pero uno de los productos de su metabolismo en el cuerpo, la sulfanilamida, sí. Nacía el primer antibiótico artificial de amplio espectro, y pronto seguirían algunos derivados. Muchos miles de personas les deben la vida.

En 1937 S.E. Massengill Company, fabricante de productos farmacéuticos, creó una preparación de sulfanilamida en forma de elixir. Utilizó como excipiente dietilenglicol (el anticongelante más usado en automoción). Por lo menos 100 personas murieron intoxicadas. Y otra vez, después del desastre, aparecieron leyes regulando algunos aspectos de la industria farmacéutica.

Desde antiguo y en diferentes culturas se había observado que aplicando productos naturales enmohecidos a las heridas se evitaban complicaciones y gangrenas. En 1928 Alexander Fleming investigó de modo sistemático posibles antibióticos naturales. Con la ayuda del azar descubrió que un cultivo del hongo Penicillium Notatum difundía una substancia que mataba las baterias del género Staphylococcus. En pocos años se consiguió aíslar el producto y se encontraron otras variedades de Penicillium que producían más cantidad de esta substancia, la penicilina, así como maneras de modificarla químicamente para conseguir derivados más activos.  En 1940 una dosis de penicilina tenía un costo prohibitivo para la mayoría de personas, en 1943 ya costaba 20$ y en 1946 ya solo costaba 0,55$ por dosis (aprox. el salario por hora de un empleado). Es imposible calcular el número de personas que salvaron la vida gracias a este antibiótico (entre otros, a mi abuelo materno).

El campo de los productos que matan o inhiben la reproducción de gérmenes estaba en efervescencia. En 1944, Selman Abraham Waksman, un biólogo norteamericano, puso en marcha un programa de investigación con el objeto de aislar este tipo de sustancias (y da vida a la palabra 'antibiótico'). Aparecen muchos nuevos productos: Estreptomicina (1944), Cloramfenicol (1947), Neomicina (1949), Tetraciclina (1953), etc. Es la década dorada de la industria farmacéutica.

Además de una época de bonanza para la salud, es una época de auge económico para la industria farmacéutica. Se fomenta el uso de antibióticos para todo. En el engorde de ganado se convierten en un producto standard como 'preventivo' de infecciones. De muchos patógenos van apareciendo cepas resistentes a los antibióticos del momento pero también aparecen nuevos derivados de los antibióticos conocidos y, también, algunos totalmente nuevos.


Con la ya clásica alianza del azar y del tesón investigador aparecen nuevos medicamentos, como lo clorpromazina. Gracias a la confianza ganada por sus fármacos efectivos, a la industria no le resulta dificil introducir nuevos productos. Estamos en la época de 'pastillas para todo'. Y en 1958 la empresa Grünenthal pone a la venta un calmante para las náuseas del embarazo, la Talidomida. Se descubrió a posteriori que la molécula de este fármaco podía adoptar dos formas, dos enantiómeros (los mismos átomos, enlazados de la misma manera, pero con distinta disposición en el espacio). La una actuaba exactamente como decían los prospectos. La otra no. Miles de bebés nacieron en todo el mundo con severas malformaciones irreversibles. (En algunos países no se autorizó su venta. En USA se salvaron gracias a la firmeza y rectitud profesional de Frances Oldham Kelsey, farmácologa de la FDA que, a pesar de las presiones, se negó a otorgar la autorización).


Ese fue un auténtico terremoto, no porque hubiera más afectados que por otros desastres sino porque sus resultados estaban a la vista y horrorizaban al público general. Cambiaron muchas cosas, pero no todos los cambios se dieron en la dirección del interés de los ciudadanos.


[próxima entrega: la toma del poder]

miércoles, 24 de abril de 2013

Big Pharma 1 (el principio)




A menudo, al hablar de ‘Big Pharma’ (las grandes compañías farmacéuticas), parece al recien llegado que se esté demonizando a unas empresas que simplemente se dedican a su negocio. Resulta difícil comprender, y aún más hacer comprender, como funciona esto. No es tan sencillo como una película de buenos y malos, pero ciertamente los bienes y los males aportados son enormes. Como su acumulación de poder.

John le Carré, el escritor de novelas de espionaje (autor, entre otras obras que se han llevado al cine, de El espía que surgió del frío), nos cuenta [aquí]:
“...y de todos estos crímenes del capitalismo salvaje, cuando comencé a buscar una historia que ilustrara este argumento en mi reciente novela [El jardinero fiel], me pareció a mí que la industria farmacéutica ofrecía el ejemplo más elocuente. Podría haber ido a por el escándalo del tabaco con aditivos, diseñado por los fabricantes occidentales para producir  adicción, y de paso cáncer, en las comunidades del Tercer Mundo ya afectadas por el SIDA, la tuberculosis, la malaria y la pobreza en una escala que pocos de nosotros podemos llegar a imaginar.
Podría haber ido a por las compañías petroleras, y la impunidad con la que Shell, por ejemplo, provocó una inmensa catástrofe humanitaria en Nigeria, desplazando a las tribus, contaminando su tierra y provocando un levantamiento que condujo a pseudo-tribunales y a la vergonzosa tortura y ejecución de hombres muy valientes por parte de un régimen totalitario perverso y corrupto.
Pero el mundo de las multinacionales farmacéuticas, una vez que entré, me agarró por el cuello y no me soltó. BigPharma, como se las conoce, lo ofrecía todo: las esperanzas y sueños que tenemos de él, su vasto, en parte realizado, potencial para el bien; y su oscuro lado oculto, sostenido por enormes riquezas, un secretismo patológico, corrupción y codicia.”

El tema de Big Pharma es muy debatido, recientemente el “Salvados” de Jordi Evole (en la Sexta) dedicó un excelente programa a ‘sobremedicación’ (aunque demasiado breve para el tema). En la web se encuentran infinidad de artículos y blogs denunciando abusos. Una búsqueda en google de ‘big pharma’ encuentra 56 M de resultados. Este documental (en inglés) describe bastante bien de qué hablamos. Y aquí (en italiano) Beppe Grillo nos recuerda la historia reciente. Y este testimonio (en francés) lo explica en palabras sencillas. Y este ex-vendedor (en inglés subtitulado español) nos narra su experiencia. Aquí, Teresa Forcades hace algunas puntualizaciones. Aquí nos cuentan, desde Perú, su forma de negociar tratados. etc. etc.

En resumen, ¿que hacen las empresas 'Big Pharma' que pueda considerarse reprobable?
En tres palabras: engañar, pervertir y matar. Engañar tergiversando los resultados de estudios científicos, creando falsas expectativas y magnificando temores. Pervertir sobornando a políticos y a profesionales de la salud. Matar comercializando productos de los que se ignoran los efectos a largo plazo; o bien, a pesar de conocerse efectos adversos, éstos se esconden y se comercializa el producto.

¿Exageración? Engañar: si realmente estás interesado googlea 'Ben Goldacre', o lee este artículo en PLOS Medicine (uno de los más citados de todos los tiempos), o investiga sobre la 'pandemia' de gripe A. Pervertir: ¿sabía Vd. que en Washington Big Pharma mantiene más lobistas que cualquier otro sector (incluidos petroleras y armamentistas); en concreto hay registrados 2,5 lobistas por cada senador y representante? ¿Qué las empresas de Big Pharma gastan más en marketing que en investigación? ¿Que 'miman' a los médicos con regalos de valor proporcional al número de recetas que emiten? ¿Que, siendo los principales financiadores de la investigación médica, los estudios contrarios a sus intereses son casi imposibles? Matar: para no entrar en detalles, ¿sabía Vd. que el año siguiente a la retirada del mercado de Vioxx -2004-, en USA murieron 500.000 personas menos de lo habitual? (precisamente entre los principales consumidores de Vioxx, es decir mayores de 60 años y lo que disminuyó fueron los accidentes cardiovasculares).


Vayamos por partes, Big Pharma ¿Quienes son?

La siguiente lista muestra las doce mayores compañías en la industra farmacéutica ordenadas por volumen de ventas de acuerdo con sus reportes anuales correspondientes a 2.009
Fuente: http://en.wikipedia.org/wiki/List_of_pharmaceutical_companies
No son las únicas, hay más. Prácticamente todas, en algún momento han tenido que justificar ante la justicia algunas de sus acciones. No estamos hablando de errores puntuales sino de una forma sistemática de actuar; este negocio rinde tanto, que permite –-desahogadamente- pagar multas o indemnizaciones de tanto en tanto.

Puesto
Compañía
País
Ventas
(M de USD)
Beneficios
(M de div. especif.)
Gastos en I+D
(M de div. especif.)
Ranking
Fortune 500
Año de fundación
1
Johnson & Johnson USA
61.900
$12.266
6.986
103
1.886
2
Pfizer USA
50.010
8.635
7.845
152
1.849
3
Roche Suiza
47.350
CHF 8.510
CHF 9.874
171
1.896
4
GlaxoSmithKline UK
45.830
£5.669
£4.106
168
* 1.842
5
Novartis Suiza
44.270
$8.454
$7.469
183
* 1.859
6
Sanofi Francia
41.990
€8.471
€4.583
181
* 1.863
7
AstraZeneca UK/Suecia
32.810
$7.544
$4.409
268
* 1.913
8
Abbott Laboratories USA
30.760
5.746
2.744
294
1.888
9
Merck & Co. USA
27.430
$13.024
$5.800
378
* 1.668
10
Bayer HealthCare Alemania
22.300
€1.696
€1.845
154
1.863
11
Eli Lilly USA
21.840
$4.328
N/A
455
1.878
12
Bristol-Myers Squibb USA
18.810
$4.420
3.647
435
* 1.858
* Año de fundación del más antiguo de sus componentes o precedentes (en compañías fusionadas o escindidas)


"Si queremos ver lo que hay ante nosotros debemos mirar para atrás"
-Albert Szent-Györgyi (Premio Nobel de Fisiología y Medicina 1.937)

Para intentar comprender como hemos llegado a la situación actual he repasado sus orígenes históricos. La industra farmacéutica nace con la industria química, esto es, en el siglo XIX -hace siglo y medio. Podría considerarse un 'spin off' de ésta pero, de hecho, no es algo distinto sino una parte de ella. Tanto la industria farmacéutica como la química en general arrastran los mismos 'tics' y formas de proceder; para bien y para mal. Intentaré resumir estos orígenes.

Cuando entramos en el siglo XIX, Europa está en efervescencia. Durante el siglo anterior, calificado de la “ilustración” o “de las luces”, han ocurrido muchos menos conflictos armados que en épocas anteriores, pero ha finalizado con la revocación violenta del “Ancien Régime”. A la supresión de los privilegios feudales ha seguido el reinado del terror. Se decapitó un rey y se proclamará un emperador (que necesitará civilizar a toda Europa para que floreza su imperio).

Un aristócrata italiano muestra a todo el mundo un nuevo descubrimiento al que llama ‘electricidad’. Los avances científicos se plasman en la industrialización. Artesanos pierden un oficio rentable al tiempo que las fábricas requieren mano de obra barata. La producción agrícola, ahora mayor que en épocas pasadas, fluye hacia las ciudades: sin transporte rápido, ni refrigeración, ni conservantes. La esperanza de vida de las clases poco adineradas disminuye.

Pero los períodos turbulentos son, también, tiempos de oportunidades. Durante el siglo XIX se crearán las principales fortunas que siguen operando hoy en día. El primer Rockefeller llegará a constituír el arquetipo de multimillonario, principalmente a partir de actividades industriales (petróleo). Los Rothschild ya son ricos mediante actividades financieras, el XIX será su expansión.

No existe una industria química como tal, aún cuando algunas actividades ya se realizan a relativamente gran escala. Un hospital que será famoso -la Salpêtrière- se construyó sobre un antiguo polvorín y fábrica de pólvora. La farmacología no obtendrá su primera cátedra (en la Universidad de Tartu -Estonia) hasta 1.847. Pero ha empezado ya el maridaje con la química: se concentran preparados de herboristería y, en algunos casos, se aísla su principio activo, lo que se había llamado su 'quintaesencia'.

Hay que mencionar un precedente importante. En el siglo XVII, Johann Rudolf Glauber, había descubierto un método para preparar ácido clorhídrico por medio de la acción del ácido sulfúrico sobre la sal común. En el proceso obtuvo un residuo, el sulfato sódico, que actualmente se sigue llamando "sal de Glauber". La llamó "sal mirabile" ("sal maravillosa", un precedente del actual MMS) y la consideró como un curalotodo, casi el elixir de la vida. Glauber se dedicó a la fabricación de este compuesto, así como de otros que consideró de valor medicinal y que también resultaron ser de gran valor como modo de ganarse la vida. Si bien esta ocupación era menos espectacular que la supuesta fabricación de oro de los alquimistas, había encontrado una manera de sacar provecho tangible a este tipo de actividades.


La luz de gas que se popularizó en el siglo XIX dejaba, en su producción a partir de la hulla, un residuo –el alquitrán de hulla- del que había que desahacerse. August Wilhelm Hofmann estaba convencido de que podían producirse sustancias útiles a partir de este alquitrán o de alguno de sus destilados. En 1.856, el joven William Henry Perkin (18 años), cumpliendo los deberes encargados por su profesor Hofmann, intenta producir quinina oxidando anilina. Para su sorpresa, obtiene un precipitado negruzco. Al limpiar el frasco con alcohol, descubre un color púrpura. Prosigue sus experimentos en un cobertizo con ayuda de su hermano y un amigo. Al poco patenta su descubrimiento, el primer colorante sintético y establece una industria para su fabricación. (Esta síntesis puede considerarse el pistoletazo de salida de la gran industria química, impulsada inicialmente por la fabricación de tintes. Al poco tiempo la industria alemana toma ventaja, y los jóvenes Estados Unidos no tardan en formar parte del club)

En 1.847 Ascanio Sobrero, estudiante en la universidad de Turin, experimentando con ácidos minerales y compuestos orgánicos, produce nitroglicerina, el primer explosivo más potente que la pólvora y advierte vigorosamente sobre lo peligroso de su uso. Con otra mentalidad, Alfred Nobel inicia su fabricación y comercialización. Diversos accidentes le impulsan a buscar una manera de mejorar su manejabilidad. En 1.867 iniciará la producción y comercialización de la dinamita, lo que le reportará ingentes beneficios (se ha dicho que la institución de los famosos premios era un intento de lavar su conciencia).

En 1.863 Julius Wilbrand logra la fabricación del trinitrotolueno. Se usa como colorante amarillo para lana. Algunos años después se aprecia y valora más su poder explosivo, de gran potencia y estabilidad.

Los colorantes y los explosivos constituyen los pilares sobre los que se asienta la industria química. En realidad son, desde el punto de vista químico, muy similares. Resulta natural producir ambos tipos de productos en la misma fábrica (como esta).

En un post no se puede condensar la historia de un siglo, pero los hitos apuntados ilustran el modo de proceder que mencionaba antes. Resalto algunos de estos 'tics'.


Sentido de la Oportunidad. Aprovechar 'lo que hay'. Aún cuando pueda parecer sin valor, incluso un engorro, si se dispone de alguna sustancia hay que buscarle utilidad; y si se le encuentra otra utilidad más rentable, cambiar su modo de utilización. Actualmente, la compañía que posee la patente de un producto le busca aplicaciones. Se diría que es más fácil encontrar una enfermedad para un fármaco, que desarrollar un fármaco para una enfermedad.

Sagacidad. El azar juega siempre un rol muy importante; a menudo se encuentra lo que uno no se esperaba, pero hay que darse cuenta inmediatamente para ser capaz de aprovecharlo. Esto es cierto para el precipitado negro de Perkin, o para el cultivo bacteriano contaminado por hongos de Fleming, o para el comentario sobre "un efecto secundario nada desagradable" aportado por uno de los primeros probadores del vasodilatador sildenafilo.


Desapego. Para hacer negocio hay que desentenderse de lo que ocurre con lo vendido. Y con los subproductos. Los explosivos tienen utilidad para obras civiles, pero el consumo masivo solo se produce en los conflictos bélicos que, obviamente, no conciernen a los fabricantes. Quizá resulte ilustrativo recordar las Guerras del Opio (cuando el Emperador Chino se opuso a que los  ingleses pagaran con opio sus compras, creando un importante problema de salud en China), o todos los tipos de vertidos 'incontrolados', sean de la industria petrolera, de la minería o los más pequeños -pero no menos tóxicos- de otras industrias químicas. (Ejemplos: Aznalcóllar, Deepwater Horizon, Flix)

Hay otro importante 'tic' para el que todavía no he mencionado ejemplos.

La Tenacidad. Cuando algo funciona, hay que sacarle provecho. Si, por ejemplo, se dispone de un colorante con buenas propiedades, probar modificaciones de la misma molécula para conseguir otra con las mismas propiedades y otro color. Este mismo proceder lo adoptó Ehrlich, a principios del siglo XX, para 'envolver' un átomo de arsénico de modo que matara al Treponema pallidum  sin dañar al enfermo de sífilis. 605 intentos fallaron pero el ensayo 606 constituyó la primera substancia sintética en curar una enfermedad infecciosa.

Sagacidad, tenacidad y sentido de la oportunidad constituyen virtudes deseables para cualquier directivo, investigador, o simplemente 'profesional' genérico. Solo pueden considerarse características negativas cuando se mezclan con la clase de desapego que he mencionado, esta peculiaridad de carácter que si alcanza cotas más altas se llama psicopatía.

Al tiempo que nacían las industrias químicas, fabricando colorantes y explosivos, se gestaba su tercera pata, la de los fármacos. Inicialmente era una actividad simplemente adicional, estaba lejos aún de mostrar su potencial.

(este cartel del Hamlin's Wizard Oil data de 1.861, como puede observarse, un remedio no es algo distinto de una atracción de feria)

El Jarabe calmante de la Sra. Winslow,  reputado como ‘capaz de calmar cualquier persona o animal’  (su principal componente era el sulfato de morfina) se comercializó en USA desde 1.849 y, en su último reducto -Gran Bretaña- no dejó de venderse hasta 1.930.

La legislación acerca de la seguridad de los fármacos se ha ido construyendo a partir de los desastres causados por productos defectuosos, poco probados, o con efectos adversos conocidos de antemano. Y hasta el presente las compañías farmacéuticas han ido encontrando vías para eludir o soslayar el control y desresponsabilizarse de los daños causados.


[próxima entrega: el despegue]


martes, 29 de enero de 2013

Invocar 'la humanidad'



Carl Schmitt, el artífice del corpus jurídico del III Reich, escribía en su obra "El concepto de lo político", ¡en 1933!
“La humanidad como tal no puede librar una guerra desde el momento en que no tiene enemigos, al menos no sobre este planeta. El concepto de 'humanidad' excluye al concepto de enemigo porque el enemigo, no por ser enemigo deja de ser humano y con ello no existe una diferenciación específica. Que se libren guerras en nombre de la humanidad no contradice a esta simple verdad; sólo le da al hecho un sentido político especialmente intenso. El que un Estado combata a su enemigo en nombre de la humanidad no convierte a esa guerra en una guerra de la humanidad sino en una guerra en la cual un determinado Estado, frente a su contrincante bélico, busca apropiarse de un concepto universal para identificarse con él (a costa del contrincante) de un modo similar a la forma en que se puede abusar de la paz, la justicia, el progreso o la civilización, reivindicando estos conceptos para uno mismo a fin de negarle esa posibilidad al enemigo. 'La Humanidad' es un instrumento ideológico especialmente útil para expansiones imperialistas y, en su forma ético-humanitaria, un vehículo específico del imperialismo económico. Para esto vale, con una sencilla modificación, la frase acuñada por Proudhon: quien dice humanidad, desea embaucar. La adopción del nombre de 'humanidad', la invocación de la humanidad, el secuestro de esta palabra, todo ello —puesto que no se puede adoptar un nombre tan noble sin determinadas consecuencias— solamente puede manifestar la horrible pretensión de negarle al enemigo su cualidad humana declarándolo hors-la-loi y hors l’humanité con lo que se pretende llevar la guerra hasta los últimos extremos de la inhumanidad.”
(en la imagen los salvadores, preparan sus quehaceres en el terreno de los salvados, con la satisfacción de los beneficiarios de la salvación y el desinterés de los pagadores de la operación)


jueves, 24 de enero de 2013

Frontera fractal




"La vida es la exploración de la interfase entre la monotonía y el caos. Ahí, en esa frontera fractal entre lo posible y lo imposible, florece la creación"

(Quien se queda corto es una persona sensata y aburrida. Y el que tira demasiado largo, es un@ loc@ a quien duele la vida) 



jueves, 17 de enero de 2013

Los psabios y el pacifante



Se encontraron siete psabios ante un pacifante sufriente. Lo examinaron, cada cual con sus particulares gafas, y extrajeron sus conclusiones.
"Por los signos que detecto", dijo el primero, "es explícito el desequilibrio en algunos neurotransmisores".
"Pues lo que salta a la vista", añadió el segundo, "es un trauma no superado".
"Es indudable", apuntó el tercero, "que el sujeto ha forcluido un significante primario".
"Es evidente que hay una perturbación en la superficie de contacto", subrayó el cuarto.
"Dejaros de teorías y ateneros a la praxis", aportó el quinto, "este caso cumple a la perfección los criterios del eje I para un 295.71".
El sexto sentenció "Es facilmente perceptible que el sujeto ha crecido en un entorno esquizofrenógeno".
El séptimo, que carecía de palabras, se limitó a abrazar al pacifante sufriente haciéndole sentir humano, digno de ser amado.


lunes, 31 de diciembre de 2012

Test de Turing




En este año que finaliza se cumplió el centenario del nacimiento de Alan Turing. Para algunas personas -sobre todo informáticos- ese nombre evoca la quintaesencia del genio y de la incomprensión de su entorno. Entre otras aportaciones, concibió el primer ordenador universal, la 'Máquina de Turing' (nada práctica pero potencialmente capaz de realizar cualquier función de un ordenador moderno). Durante la II Guerra Mundial hizo contribuciones decisivas para que los aliados pudieran 'leer' los mensajes encriptados con la máquina enigma que usaba el III Reich.

En una Inglaterra de moral todavía victoriana no quiso ocultar su homosexualidad. En 1952 fue procesado por ello y condenado a castración química (con estrógenos). Poco tiempo después murió al ingerir una manzana con cianuro. Oficialmente se consideró suicidio. En este centenario, un grupo de científicos (con Stephen Hawking a la cabeza) ha instado al primer ministro conservador, David Cameron, para que "perdone formalmente" al genial matemático.

Tambien nos legó lo que se ha llamado el 'Test de Turing'. En los albores de la IA (inteligencia artificial) no se lograba definir la 'inteligencia' que se pretendía construir. En sus propias palabras: "Una computadora puede ser llamada 'inteligente' si logra engañar a una persona haciéndole creer que es un humano". Se trata de un criterio operacional utilizable cuando no existe -o no se conoce- un criterio más sólido. Una aplicación de ello son los tests CAPTCHA tan usados en la blogosfera para distinguir los humanos reales de los robots capturadores de emails y otros datos (funcionan porque los robots no son todavía suficientemente 'inteligentes').

Turing se inspiró en un pasatiempo de la aristocracia llamado "juego de imitación" consistente en descubrir, en una conversación a ciegas -mediante el intercambio de mensajes- si el interlocutor es hombre o mujer. Posteriormente este tipo de test se ha aplicado en muchos campos y de muchas maneras. En Blade Runner los replicantes intentaban pasar la prueba (a ese film y a esa escena corresponde la imagen que encabeza el post).

El famoso experimento de Rosenhan fue, de hecho, una variación del 'Test de Turing'. Del resultado se concluye que si los falsos locos imitaban tan bien a los verdaderos como para engañar a los especialistas, entonces es que eran tan locos como los verdaderos. (Lo que dió soporte a las tesis antipsiquiátricas fue el hecho de que para conseguir esta 'perfecta imitación' bastara con decir que uno oye la palabra 'vacío' en la propia cabeza y en lo demás comportarse como siempre).


Recientemente se formuló la situación global del planeta en términos de este tipo de test (aquí). La comparación, se interprete como se interprete, le deja a uno inquieto.

¿Qué harían unos extraterrestres infiltrados que desearan acabar con la especie humana y con el mundo tal como lo hemos conocido? Provocarían guerras, propagarían mitos del tipo 'no os preocupeis, todo se solucionará por sí solo', al tiempo que impulsarían actividades económicas que destruyeran ecosistemas y modificaran el clima de acuerdo con sus necesidades. ¿Qué diferencia hay entre estos hipotéticos extraterrestres y los actuales dirigentes mundiales? En lo referente a sus actuaciones, ninguna. En cuanto a las motivaciones, las desconocemos (aún cuando podamos imaginar algunas).

¿Demasiado nebuloso? Existen otras explicaciones a la locura global, pero las alternativas no son más halagüeñas. Ahí van unos apuntes para una explicación alternativa.


En USA los diferentes estados gozan de una notable libertad legisladora. Por ejemplo, Obama consigue legalizar el matrimonio entre personas del mismo sexo en el ámbito de los Estados Unidos de Norteamérica. A continuación, más de 30 estados lo prohiben expresamente dentro de su territorio (sí, en el siglo XXI).

El estado de Indiana es famoso, entre otros motivos, por haber intentado legislar un valor más cómodo para el número pi; eso fue en 1897.

El estado de Carolina del Norte tiene como lema “Because that’s how I want it to be", 'Porque así es como yo quiero que sea'. En su afán legislador el año pasado (2011) se distinguieron por su lucha contra el cambio climático estableciendo la manera de medir lo que no les gusta que cambie, en ese caso el nivel del mar:
"[Sección 2 apartado 'e'] La División de Administración Costera será el único organismo autorizado para desarrollar la tasa de aumento del nivel del mar y lo hará sólo a petición de la Comisión. Esta tasa sólo será determinada utilizando datos históricos, y estos datos se limitarán al período de tiempo posterior al año 1900. La tasa de aumento del nivel del mar puede ser extrapolada linealmente para estimar la tasa futura de subida pero no incluirá escenarios de aumento acelerado del nivel del mar ..."
Después del desastre de Fukushima, los niveles de radioactividad en entornos habitados sobrepasan el valor legislado como máximo (no solo en Japón, tambien en la costa oesde de USA). ¿Solución? Se legislan  nuevos valores para la radioactividad 'aceptable' (no solo en Japón, tambien en USA).

Como decía, las alternativas a la hipótesis de los extraterrestres no son más halagüeñas, máxime cuando se tiene en cuenta que esta manera de decidir se aplica para todo: a manuales de diagnóstico, a quien tiene y quien no tiene armas de destrucción masiva, a extraer petróleo independientemente de sus consecuencias ambientales, etc. etc.

Ciertamente las cosas se arreglarán por sí solas (todo tiende al equilibrio), lo que no está claro es en interés de quién o de qué. En un escenario de (verdadera) locura generalizada, tenemos la opción de no dejarnos arrastrar por ella y hacer lo que realmente creamos que es mejor, incluso si no es lo más sencillo ni lo más cómodo.

¡¡ Feliz 2013 !!


sábado, 30 de junio de 2012

Como el pan de cada día




La psiblogósfera anda inquieta ¿que tendrá la psiblogósfera? Que le hemos visto las orejas al lobo. Aún cuando éste blog muestre poca actividad últimamente, el responsable de este blog no está ni ciego, ni sordo, ni mudo, por lo menos no completamente.

En este neofeudalismo en el que vivimos, donde 'la nada' de la historia interminable devora derechos que parecían inalienables: logros de una ciudadanía que se los pagó y que sigue pagándoselos. Uno de estos lujos que -con sus más y sus menos- nos hemos permitido, son las radios libres. Es decir las emisoras de radio que no están obligadas a transmitir la cantinela de un partido o congregación, ni los cantos de sirena del patrocinador de turno. Radios cuyos participantes se permiten el lujazo de expresar lo que piensan y lo que sienten porqué así lo piensan y sienten. ¿Que si este lujo es necesario en tiempos de crisis?
"Poesía para el pobre, poesía necesaria
como el pan de cada día,
como el aire que exigimos trece veces por minuto,
para ser y en tanto somos dar un sí que glorifica."

 Ahora, el machaca de turno, igual que un día se les ocurrió 'limpiar' la Plaza Cataluña de Barcelona, ahora se les ha ocurrido 'limpiar' el Carmelo (barrio de Barcelona donde se ubica alguna antena de radio libre) Esto afecta directamente a ContraBanda FM, desde donde emiten nuestros locos preferidos: Radio Nikosia.
"Desde hace unos días sabemos que la emisión de Contrabanda por la FM está en peligro. Desde la Subdireción General de Ordenación del Espacio de Comunicación Audiovisual de la Generalitat de Cataluña nos llegó la orden de cierre del centro emisor del Turó de Rovira, donde se encuentra la antena de la radio. Se trata de un plan integral que pretende regular las emisiones que se hacen desde el Carmelo, sin tener en cuenta la particularidad de las radios libres y no-comerciales, sobre las cuales no hay ninguna legislación específica (la ley 22/2005 del 29 diciembre, Llei Audiovisual de Catalunya, contempla la existencia de radios sin ánimo de lucro pero no concreta el acceso a licencias). Seguir emitiendo desde el Turó, superado un plazo de 20 días desde el aviso, nos supondría la imposición de una multa de más de 100.000 euros por parte de la Administración."
 He pedido a mis amistades que apoyen la defensa de este espacio de libertad. Insisto, por lo menos, firmad el manifiesto y, si podéis, poned un link en vuestra web/blog, en FB, etc.

Apoyio digital a ContraBanda FM



jueves, 10 de mayo de 2012

En lugar de la naciones

La cita, hace pocas semanas, del ahora presidente francés François Hollande, "Mi verdadero adversario en esta batalla no tiene nombre ni cara ni partido... Es el mundo de las finanzas", me hace recuperar un ensayo de John le Carre titulado 'In Place of Nations' publicado en The Nation magazine en Abril del 2001. Lo reproduzco a continuación, sin autorización expresa del autor. La traducción es lo mejor que he sido capaz de hacer.




EN LUGAR DE LAS NACIONES
por John le Carre (Abril 2001)

Los tiempos han cambiado desde la guerra fría, pero ni la mitad de lo que podríamos pensar. La guerra fría proporcionó a los gobiernos occidentales la excusa perfecta para saquear y explotar al Tercer Mundo en nombre de la libertad, de amañar sus elecciones, sobornar a sus políticos, nombrar a sus tiranos y, por los más sofisticados medios de persuasión e injerencia, detener -en nombre de la democracia- la aparición de las jóvenes democracias.

Y mientras lo hacían, ya fuera en el sudeste asiático, América Central, SudAmérica o África -echó raíces una noción ridícula que seguimos arrastrando hasta nuestros días. Se trata de una idea querida por los conservadores y, en mi país, igualmente por el Nuevo Laborismo. Hace hermanos siameses de Tony Blair, Margaret Thatcher, Ronald Reagan, Bill Clinton y George W. Bush. Aloja en su seno la convicción de que, sea lo que sea lo que hagan las grandes corporaciones comerciales a corto plazo, es en última instancia, motivado por preocupaciones éticas, y su influencia en el mundo es por lo tanto beneficiosa. Y cualquiera que piense lo contrario es un hereje neocomunista.
En nombre de esta teoría, miramos aparentemente indefensos, mientras millones de kilómetros cuadrados de las selvas tropicales son destruidas cada año, los nativos de sus comunidades agrícolas son sistemáticamente privados de sus medios de subsistencia, desarraigados y dejados sin hogar, los manifestantes son ahorcados y fusilados, los más bellos rincones del mundo se invaden y profanan, y paraísos tropicales son convertidos en terrenos baldíos con podredumbre en expansión y crecen en su centro megaciudades plagadas de enfermedades.
Y de todos estos crímenes del capitalismo salvaje, cuando comencé a buscar una historia que ilustrara este argumento en mi reciente novela [El jardinero fiel], me pareció a mí que la industria farmacéutica ofrecía el ejemplo más elocuente. Podría haber ido a por el escándalo del tabaco con aditivos, diseñado por los fabricantes occidentales para producir  adicción, y de paso cáncer, en las comunidades del Tercer Mundo ya afectadas por el SIDA, la tuberculosis, la malaria y la pobreza en una escala que pocos de nosotros podemos llegar a imaginar.
Podría haber ido a por las compañías petroleras, y la impunidad con la que Shell, por ejemplo, provocó una inmensa catástrofe humanitaria en Nigeria, desplazando a las tribus, contaminando su tierra y provocando un levantamiento que condujo a pseudo-tribunales y a la vergonzosa tortura y ejecución de hombres muy valientes por parte de un régimen totalitario perverso y corrupto.
Pero el mundo de las multinacionales farmacéuticas, una vez que entré, me agarró por el cuello y no me soltó. BigPharma, como se las conoce, lo ofrecía todo: las esperanzas y sueños que tenemos de él, su vasto, en parte realizado, potencial para el bien; y su oscuro lado oculto, sostenido por enormes riquezas, un secretimo patológico, corrupción y codicia.
Aprendí, por ejemplo, de cómo Big Pharma en los Estados Unidos había persuadido al Departamento de Estado para amenazar a los gobiernos de los países pobres con sanciones comerciales a fin de evitar que fabriquen sus propias formas baratas de los medicamentos patentados que salvan vidas y que podrían aliviar la agonía de 35 millones de hombres, mujeres y niños en el Tercer Mundo que son VIH-positivo, 80 por ciento de ellos en el África subsahariana. En la jerga farmacéutica, estos medicamentos de imitación libres de patentes se llaman genéricos. Big Pharma los denosta, insistiendo en que no son seguros y que se adiministran sin cuidado. La práctica demuestra que no son ni lo uno ni lo otro. Simplemente salvan las mismas vidas que Big Pharma podrían salvar, pero a una fracción del costo.
Por cierto, Big Pharma no inventó estos medicamentos que salvan vidas y que han patentado, y a los que arbitrariamente han subido el precio. Los antirretrovirales han sido en su mayor parte descubiertos por proyectos de investigación en otras enfermedades financiados con fondos públicos de Estados Unidos, y sólo más tarde confiados a las compañías farmacéuticas para la comercialización y la explotación. Una vez las farmacéuticas obtuvieron la patente, cobraron tanto como creyeron que podría soportar un mercado occidental desesperado por el SIDA: $ 12.000 a $ 15.000 al año para los compuestos que cuestan unos pocos cientos de fabricar. Así, una etiqueta de precio fue fijado, y el mundo occidental, en general, suspiró por ella. Nadie dijo que era una estafa masiva. Nadie comentó que, mientras África tiene el 80 por ciento de los pacientes en el mundo contra el SIDA, representa el 1 por ciento del mercado de las grandes farmacéuticas.
¿Acaso asoma la gastada excusa de que las compañías farmacéuticas tienen que hacer grandes beneficios en un medicamento con el fin de financiar la investigación y el desarrollo de los demás? Entonces sean tan amables de decirme, por favor, ¿cómo es que gastan dos veces más en marketing de lo que gastan en investigación y desarrollo?
También me dijeron acerca del vertido de medicamentos inapropiados o caducados por medio de "donaciones" con el fin de deshacerse de las existencias invendibles, evitar los costes de destrucción y obtener una rebaja de impuestos. Y acerca de la ampliación deliberada de las especificaciones de un medicamento con el fin de ampliar su base de ventas en el Tercer Mundo. Así, por ejemplo, un medicamento que en Europa Occidental o Estados Unidos podría tener una licencia única para el dolor extremo de un cáncer podría ser vendido en Nairobi para un simple dolor de cabeza -y a un precio varias veces superior que en París o Nueva York. Y con toda probabilidad, no se advierten contraindicaciones.
Y luego, por supuesto, está el propio juego de las patentes. Un compuesto puede llevar a una docena o más patentes. Se patenta el proceso de fabricación. Se patenta el sistema de entrega, pastillas, medicamentos o suero. Se patenta la dosificación, ahora diariamente, semanalmente ahora, ahora dos veces por semana. Se patenta, si es posible, todos los eventos triviales en la vida de la droga desde el laboratorio de investigación hasta los pacientes. Y por cada día que mantienes alejado al fabricante de medicamentos genéricos, ganas otra fortuna, ya que el marcado, durante el tiempo que eres dueño de la patente, es astronómico.
Sin embargo, Big Pharma también se dedica a la seducción deliberada de la profesión médica país por país, en todo el mundo. Se está gastando una fortuna en influir, contratar y comprando el juicio académico hasta un punto donde, en el espacio de unos pocos años, si las grandes farmacéuticas continúan sin control en su feliz camino actual, la opinión médica no-comprada va a ser difícil de encontrar.
Y consideremos lo que sucede a la supuestamente imparcial investigación médica académica cuando las gigantescas compañías farmacéuticas donan edificios enteros de biotecnología y dotan cátedras en las universidades y hospitales universitarios, donde sus productos son probados y desarrollados. Ha habido un flujo constante de casos alarmantes en los últimos años, donde descubrimientos científicos inconvenientes se han suprimido o reescrito, y los responsables expulsados fuera de sus campus, con su reputación profesional y personal sistemáticamente arruinadas por las maquinaciones de las agencias de relaciones públicas a sueldo de las farmacéuticas.

El último bastión, que razonablemente cabría esperar, serían las "objetivas" revistas científicas. Pero aquí, también, por desgracia, tenemos que tener cuidado, tal como lo hacen. El New England Journal of Medicine, el más prestigioso de Estados Unidos, confesó recientemente a su pesar de que algunos de sus colaboradores han resultado tener conexiones no declaradas con la industria farmacéutica. En cuanto a las revistas menos augustas, que no tienen ni la influencia ni los recursos para verificar los intereses ocultos de sus colaboradores, muchos se han convertido en poco más que escaparates para farmacéuticas vendiendo sus mercancías, Y más de un "líder de opinión", es decir, el profesor de investigación, se ha sabido que añadía su nombre a un artículo que era amablemete escrito para él en la trastiendar.
La prensa en general, por el contrario, ha comenzado a servir al público mucho mejor que antes, particularmente en los Estados Unidos. Tal vez se preocupan un poco menos por sus anunciantes. El año pasado una investigación de once meses del Washington Post sobre las malas prácticas de los Estados Unidos y de Big Pharma en los países pobres culminó en una serie de artículos demoledores que deberían merecer un premio Pulitzer a sus escritores, el agradecimiento de toda la gente decente y el odio descarado de la industria.
Un artículo reciente, igualmente espléndido por Tina Rosenberg del New York Times Magazine mantuvo a Brasil como el camino a seguir, y nos mostró las limitaciones, en la ley, del agarre de las compañías farmacéuticas a sus propias patentes. Brasil ha puesto a la supervivencia de su propio pueblo por encima de los gritos y resoplidos de Big Pharma. Ha producido sus propios genéricos antirretrovirales a una fracción del costo del equivalente patentado y los está repartiendo a cada brasileño que los necesita. Al principio, en lugar de apresurarse a gritar a sus abogados y cabilderos y el  Departamento de Estado de EE.UU., Big Pharma mordió la bala y bajó sus precios para competir. Pero ¿por cuánto tiempo? Bajo George W. Bush, ya se está preparando para volver a poner el reloj a cero.
George W. Bush llegó al poder montado en un montón de gente muy avariciosa, y no la menor Big Pharma, que invirtió millones de dólares en su campaña, más del doble de las cantidades que dieron a los demócratas. Varios de los padrinos y abuelos que han envasado y promovió a George W. tiene relaciones más que cercanas con la industria farmacéutica. Clinton, al final de su segundo mandato, había comenzado a resistir la presión draconiana del lobby en Washington de Big Pharma y aun fue tímidamente abogando por la liberación de medicamentos genéricos contra el SIDA a las personas que se mueren por millones, por falta de ellos. Sin embargo, un caso judicial enorme, creado por las grandes farmacéuticas en Sudáfrica e, ahora inminente, se propone afianzar la ley de patentes a cualquier precio. El precio, por supuesto, es la vida de millones de ciudadanos del Tercer Mundo.
Los gobiernos ¿todavía dirigen los países? Los presidentes ¿dirigen a los gobiernos? En la guerra fría, el lado correcto perdió, y en su lugar ganó el lado equivocado, dijo un ingenioso Berlinés. En un abrir y cerrar de ojos, allá en los años noventa, algo maravilloso podría haber sucedido: un Plan Marshall, una reconciliación generosa de viejos enemigos, una reconstrucción de alianzas y, para los tercer y cuarto mundo, un compromiso para asumir la verdaderos enemigos del mundo: el hambre, la peste, la pobreza, la devastación ecológica, el despotismo y el colonialismo en todos sus otros nombres.
Pero ese sueño tan deseado suponía que las naciones ilustradas hablarían como naciones ilustradas, no como los portavoces a sueldo de miles de millones de dólares de las empresas multinacionales que ven en la explotación de los enfermos y moribundos del mundo un deber sagrado ante sus accionistas.
Tina Rosenberg en su artículo del New York Times ofrece una de esas raras soluciones simples que son, por supuesto, demasiado obvias y lúcidas para que resulte aceptable por los burócratas de la salud de la comunidad mundial: Que la Organización Mundial de la Salud se ocupe del tratamiento del sida en el mundo de la misma manera que la UNICEF se ha ocupado de la vacunación a nivel mundial, lo que salva 3 millones de vidas al año y previene las enfermedades incapacitantes en decenas de millones más. Se calcula el costo en alrededor de $ 3 mil millones, lo que sugiere que no es un número tan malo si usted se está enfrontando al colapso de un continente.
Ella podría haber añadido, y tal vez en su mente lo hizo- que las ventas de sólo un gigante farmacéutico, Pfizer, ascendió el año pasado a $ 29,6 mil millones y sus utilidades a US $ 3,7 mil millones. GlaxoSmithKline hizo aún mejor, con menores ventas de $ 27,5 mil millones y mayores ganancias de US $ 5,6 millones. Y todo ello por amor a la humanidad.
Como la realidad siempre supera la ficción, reuerda alguien ¿porque -en 2007- Sarkozy tuvo que negociar personalemente el secuestros de algunos cooperante en Chad? ¿que pasó después? ¿se aclaró más el supuesto secuestro de niños por parte de una supuesta ONG? ¿o se echó tierra al asunto?

En un sentido directamente relacionado con todo esto, los compañeros del Instituto de Psicofarmacología (ahora TecnoRemedio) se hacen eco de 'un cierto malestar' en el mundo psi: 'La historia reciente de la psiquiatria - ¿un fraude?'


viernes, 20 de abril de 2012

NORMALIDADES 4



Todos nuestros sentidos están especializados en percibir diferencias, contrastes, cambios. Mientras lees esto
tu mirada, además de seguir las líneas de texto, hace pequeños saltos (movimientos microsacádicos de los ojos). Sin ello la imagen se difuminaría. Es posible dormir al lado de un taller textil porque el cerebro se habitúa al monótono ruido de los telares. En este caso, el durmiente despierta ¡¡ al pararse el telar !!

Cuando se echa una langosta viva en agua hirviendo, se resiste, chilla e intenta saltar. Cuando se deja una langosta en agua fría y ésta se calienta lentamente, llega a cocerse sin alterarse ni dar muestras de preocupación.

La normalidad, por lo menos en uno de sus sentidos, es eso: la ausencia de grandes variaciones. El único problema parece ser la memoria. Para quien siempre ha visto similitud entre ríos y cloacas, esto es la normalidad. Para quienes recordamos ríos azules sin necesidad de irnos a las antípodas, todas las corrientes de agua cercanas a Barcelona son anormales. Incluso las condiciones de vida en campos de concentración devienen normales para quien sobrevive en ellos suficiente tiempo.

Inicio una mínima investigación respecto a la salud mental, vía hemeroteca.
1979
"En 1979 se han consumido en España, sólo en farmacias, más de 159 millones de envases de psicofármacos en general, con un aumento inusitado de anfetaminas, tranquilizantes menores, antidepresivos, neurotróficos y analgésicos, correspondiendo un consumo de cuatro a cinco envases por habitante y año. Este despilfarro económico nos ha costado a todos, y a la Seguridad Social, más de 10.000 millones de pesetas, sin que se haya evaluado mínimamente su necesidad y eficacia."
Fuente
1981
"El alcohol y los psicofármacos tienen más costes sociales que las drogas ilegales"
Fuente
1994
"Los psiquiatras advierten sobre la excesiva medicación en los trastornos mentales
La creciente demanda y la falta de recursos aumenta el uso de los psicofármacos
El aumento de demanda provoca también una mayor afluencia de pacientes en los centros de salud mental, que comienzan a tener importantes listas de espera. La presión asistencial impide, por ejemplo, ofrecer la psicoterapia que muchos pacientes necesitan, lo cual está afectando gravemente a la calidad asistencial"
Fuente
1996
"Menos alcohol en el mundo laboral, pero más cocaína o psicofármacos"
Fuente
1996
"Psiquiatría de diseño"
"Los psicofármacos de la próxima generación, más rápidos y seguros"  (¿?)
Fuente
1999
"Psicofármacos y psicotrópicos"
"El paso de la juventud a eso que llamamos vida productiva adulta se mide en términos farmacológicos. Los jóvenes se drogan clandestinamente los fines de semana con pastillas que les inducen estados mentales placenteros. Cuando se droguen entre semana a cargo de la Seguridad Social con ansiolíticos que les hagan sentirse menos infelices, entonces habrán dejado la juventud atrás. La edad de los psicofármacos sucede a la de los psicotrópicos como la decepción a la esperanza"
Fuente
2000
"El cansancio de sí"
"Existe en la actualidad tal variedad de psicofármacos para atender unos u otros desarreglos psíquicos que incluso los tratamientos con terapias conversacionales de corto plazo empiezan a considerarse caducas"
Fuente
 2001
"Ancianos excesivamente medicados"
"Un estudio en 19 geriátricos indica que los internos toman una media de cinco medicamentos, uno de ellos psicofármaco"
Fuente
2005
"Es más sano contemplar las nubes que tomar psicofármacos"
"Hans Magnus Enzensberger, uno de los grandes humanistas europeos de la actualidad, acaba de publicar 'Historia de las nubes"
"Soy consciente de que Historia de las nubes suena a una especie de escapismo", responde con una sonrisa. "En el fondo", añade, "con todo el caos que generan la vida en común, las noticias y la política es normal que uno quiera escaparse. Por otra parte, desde un punto de vista científico, el clima y las nubes no son algo que deba tomarse a la ligera. Lo que hago es adoptar una distancia respecto a las cosas cotidianas. Pienso que es más sano contemplar las nubes que tomar psicofármacos".
Fuente
2006
"El 40% del presupuesto que Salud asigna a salud mental se destina a psicofármacos"
Fuente
2008
"El 15% de la población toma antidepresivos"
"La ansiedad, la depresión y el estrés se han instalado en la sociedad, y de forma paralela ha crecido la dispensación de psicofármacos para hacerles frente, como tranquilizantes, antidepresivos o somníferos"
Fuente
 2008
"Nos medicamos más, nos medicamos mal"
"Los psicofármacos se han triplicado en una década - Un tercio de los ingresos en urgencias se debe al mal uso de un fármaco"
Fuente
2008
"¿Estamos todos locos?"
"Necesitamos hablar. Más que nunca. Psicólogos y psiquiatras están desbordados. Cada vez más gente pide ayuda para soportar el estrés, la incomunicación y el dolor de vivir"
Fuente
2010
"Los transtornos psiquiátricos entre niños y adolescentes se han duplicado en Cataluña en los últimos cuatro años"
"Los trastornos mentales graves se han duplicado entre los niños y adolescentes de Cataluña en los últimos cuatro años, ..."
"En la población general, las consultas por trastornos mentales graves ha crecido un 18,4%, mientras que las consultas por los transtornos leves ha descendido un 4,7%."
Fuente
2010
"Las muertes por suicidio superan a las causadas por el tráfico en España"
"Unas 3.600 personas pierden la vida voluntariamente cada año y otras 50.000 lo intentan"
"están creciendo los suicidios entre los adolescentes y los jóvenes de forma alarmante, que ya suponen entre el 3% y el 5% de todos los suicidios"
Fuente
2011
"Uno de cada cinco trabajadores sufre enfermedades mentales"
"Un estudio de la OCDE alerta sobre su incidencia en la productividad empresarial"
"Las enfermedades mentales son responsables de una pérdida muy significativa de fuerza de trabajo, de altas tasas de desempleo y de una gran incidencia en las bajas por enfermedad y en la reducción de la productividad en el trabajo"
La mayoría sufre "desórdenes mentales moderados", como ansiedad o depresión. Quienes padecen desórdenes severos están más expuestos a perder su empleo.
Fuente
2012
El FMI pide bajar pensiones por "el riesgo de que la gente viva más de lo esperado"
El Fondo reclama, entre otras medidas, que se recorten las prestaciones y se retrase la edad de jubilación ante "el riesgo de que la gente viva más de lo esperado". Y también propone soluciones de mercado para mitigar ese "riesgo".
Fuente

La tendencia me parece clara. ¿El lado positivo de todo ello?
 "A toda acción se opone una reacción, de igual fuerza y sentido contrario"
Sin prisa pero sin pausa las personas más sensibilizadas por algún tema en concreto se agrupan, debaten y emprenden acciones que, desde la perspectiva individual -aún siendo significativas- pueden parecer pequeñas, pero que desde la perspectiva global marcan tendencias de más largo alcance que la actual sociopatía, el neofeudalismo dominado por unos fantasmales 'mercados', y los síntomas a nivel individual: el ansia de parecer y la vaciedad de no ser.
(búsquese "otra psiquatría", "stop dsm", "movimiento 15 M", etc.)


jueves, 5 de abril de 2012

bio-psico-SOCIAL



Ayer saltaba la noticia del suicidio, en Grecia, de un hombre jubilado. En una nota, acusaba al Gobierno de “aniquilar cualquier esperanza de supervivencia”.

El actual supuestamente aceptado paradigma bio-psico-social, frecuentemente se lee BIO-psico-social, otras bio-PSICO-social. Hoy yo lo leo bio-psico-SOCIAL. No puedo evitar recordar a Emile Durkheim "Cuando alguien se suicida .. es la sociedad en su conjunto que lo hace a través de este individuo".


En nuestro país ya hemos logrado que mueran más personas por suicidio que por accidente de tráfico. Pero no tanto por haber disminuído el número de muertos en carretera como por haber aumentado el número de suicidios. Resulta aterrador que la desesperanza alcance incluso a niños.

Encuentro un interesante documento en el Departamente de Salud Mental de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires, titulado Cambio Cultural y Salud Mental:
El 5 de octubre de 2009, el jefe del gabinete de expertos integrado por psicólogos, psiquiatras, sociólogos, médicos laboralistas, especialistas en organización laboral y  arquitectos, designado a raíz de la ola de suicidios en France Telecom, declaró:
“Tengo la impresión de que estamos siendo testigos de la eliminación de un tabú y del descubrimiento de un problema nacional. Se registra en nuestro país un pico de suicidios vinculado con el trabajo. Pero además hay que agregar que muchos accidentes laborales son en realidad suicidios disfrazados. Esta situación empezó hace más de diez años… Ya en Renault hubo una primera serie de suicidios en  el 98. Esto afecta más a las grandes empresas que a las pequeñas y medianas debido a una competencia internacional desenfrenada. Para bajar costos hay que hacer ir a los más viejos. Ya no hay tolerancia por los menos productivos…Los financistas se imponen a los industriales y exigen rentabilidad en el corto plazo. Es la informatización de la sociedad la que permitió eso. Ahora todos pueden ser controlados en forma individual y medidos para ver si se adecuan o no a una programación lo que ejerce presión en el plano psíquico, esclaviza. Luego de dos o tres años el cuerpo se rebela, somatiza, o aparecen trastornos psíquicos. El instinto vital decae y puede llevar al suicidio… Los pacientes en la consulta antes hablaban del amante o los hijos, hoy hablan del trabajo: la empresa nos permite existir socialmente, de ser reconocido estar integrado, los otros lugares de socialización están en retroceso”.

Seguramente sea más urgente apagar la sartén incendiada en la cocina de casa que el bosque ardiendo a pocos kilometros, pero no deberíamos confundir más urgente con más importante. Impedir que el fuego llegue a la casa, por ejemplo, puede ser menos urgente pero no menos importante.